Gingivectomía: fase quirúrgica del tratamiento periodontal

¿Qué es una gingivectomía?

Si la encía cobra más protagonismo del necesario en una sonrisa -lo que denominamos sonrisa gingival-, y la dentición parece corta o pequeña en comparación, además de resultar antiestético, puede generar problemas orales por un exceso de tamaño de las bolsas periodontales, nombre por el que se conoce al espacio existente entre encía y diente como consecuencia de la acumulación de placa bacteriana.  

En estos casos es cuando la gingivectomía toma el testigo: se trata de una técnica quirúrgica que, además de mejorar la salud bucodental, proporciona resultados estéticos inmejorables. Consiste en la realización de una escisión en la encía que rodea al diente mediante la que se extirpa parte del tejido gingival ya sea por una cuestión meramente estética o para eliminar alguna lesión o reducir la bolsa periodontal. Es muy importante que tengamos en cuenta el estado de las bolsas periodontales, puesto que, dependiendo de su estado, pueden llegar a provocar la destrucción del hueso de soporte y agravar la enfermedad periodontal.

La gingivectomía no causa ningún tipo de dolor al paciente, ya que se realiza bajo anestesia local. Además, son muy bajas las probabilidades de que surjan complicaciones: en ocasiones pueden sucederse leves hemorragias, heridas de partes blandas, desgarros o infecciones posteriores.

Por otro lado, requiere unos puntos de sutura muy finos que se quitan tras una semana. Cabe destacar que este tratamiento tiene uno de los mejores postoperatorios de todas las cirugías orales.

Diferencia entre gingivectomía y gingivoplastia

La gingivoplastia, aunque es un tipo de cirugía periodontal muy similar a la gingivectomía, tiene un objetivo distinto: se realiza para remodelar el borde de la encía con el objetivo de lograr un contorno del diente más estético; en ocasiones, se efectúa simultáneamente junto con la gingivectomía. El cirujano oral, en este caso, pretende devolver el contorno de la encía cuando se ha perdido la bolsa periodontal.

 

La gingivoplastia se realiza con distintos medios según las necesidades de cada paciente: con bisturí de forma manual, con electrodos o aparatología mecánica.

El primer paso en este procedimiento es pulir los bordes de las encías hasta darles la forma deseada. Tras ello, se contornean los márgenes para reducir el tamaño de la encía y dejar mayor superficie dental a la vista.

En el último paso, se acaba de dar forma a la dentición para que tengan la apariencia deseada. Con un claro objetivo estético, la gingivoplastia dota a la sonrisa de una mayor luminosidad y belleza.

Gingivectomía Indicaciones

La gingivectomía se indica en el tratamiento de la enfermedad periodontal en pacientes cuyas bolsas periodontales poseen más de 3 milímetros de profundidad. También se recomienda cuando exista pérdida de hueso y sea necesario aplicar cirugía ósea, tratándose de una técnica muy útil para solventar cualquier tipo de problemas vinculados a las encías.

Por otra parte, está prescrita para combatir patologías como la hiperplasia, la fibrosis de la encía, para alcanzar bolsas periodontales poco accesibles y para mejorar la entrada en técnicas restauradoras.

Contraindicaciones de la gingivectomía

No se han detectado contraindicaciones específicas para someterse a la gingivectomía. No obstante, si el paciente tiene problemas de coagulación o profilaxis antibiótica, se requerirán ciertos cuidados especiales.

Por otra parte, se deberá tener en cuenta que, aunque se trata de una intervención sencilla -con buena cicatrización y resultados excelentes- existen determinadas complicaciones que pueden aparecer y que se deben conocer:

  • Pueden surgir ciertos efectos adversos como desgarros en el tejido sano o los nervios cercanos a las encías que provoquen heridas.
  • Tiempo después de la cirugía, pueden aflorar infecciones o hemorragias, pero es muy poco común.
  • Existe un bajo riesgo de que el hueso quede expuesto, produciendo sensibilidad dental.
  • Se puede presentar dolor durante la ingesta de alimentos, sobre todo las primeras 48 o 72 horas tras la operación, así como sangrado a lo largo de las 12 o 24 horas siguientes.

Gingivectomía paso a paso

Antes de proceder a realizar una gingivectomía, se efectúa un análisis estético de la sonrisa para determinar la cantidad de encía sobrante.

El procedimiento es indoloro, gracias a que se ejecuta bajo anestesia local.  Consta de los siguientes pasos:

  • Se señaliza la línea donde se va a practicar la incisión a través de una sonda periodontal o con un mock-up (estudio y encerado previo).
  • Con un bisturí se realiza la incisión sobre la línea marcada, comenzando desde apical hasta los puntos marcados.
  • Se procede a eliminar los tejidos sobrantes con un bisturí.
  • Suavizado de los tejidos gingivales con un instrumento rotativo.
  • Por último, se protege la zona operada con un cemento quirúrgico que evite problemas postoperatorios.

Instrumental gingivectomía

El instrumental que requeriremos para este tipo de cirugía es el siguiente:

  • Espejo, sonda y pinza.
  • Sonda periodontal.
  • Pinza de Crane Kaplan.
  • Bisturí mango Brad Parker.
  • Bisturí Kirkland.
  • Tijeras de cirugía.
  • Curetas de Gracey.
  • Loseta y espátula.
  • Eyector y hemosuctor.
  • Instrumentos de afilado.

Gingivectomía láser

La gingivectomía láser es un procedimiento quirúrgico en el que se realiza un recorte de encía, con fines estéticos y de salud bucal. Al tratarse de una cirugía láser, la intervención es indolora y no requiere sutura, además de mínimamente invasiva, vanguardista y actual.

Para desarrollarla, el cirujano oral realiza una incisión y supresión de una parte concreta del tejido gingival. Además, se eliminan las bolsas periodontales cuando existe una patología de las encías como bien puede ser la gingivitis.

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