La importancia del lavado en el proceso de desinfección y esterilización

Descubre por qué el lavado es clave en la desinfección y esterilización

El proceso de limpiar el instrumental anterior a la desinfección y esterilización de éstos en la clínica dental puede ser una de las partes menos apreciadas de todo el procedimiento. No obstante, debería ser justamente lo contrario. Podemos asegurar que, sin una limpieza exhaustiva del instrumental, no se puede llevar a cabo una desinfección o esterilización adecuada de los mismos. De hecho, la limpieza podría considerarse como el factor más relevante de todo el proceso.

Limpiar antes de desinfectar

Podríamos definir la limpieza como el proceso que involucra tanto aspectos físicos como químicos, y que tiene como objetivo principal eliminar cualquier tipo de suciedad, materia orgánica o inorgánica que se encuentre presente en una superficie u objeto determinado.

La limpieza se lleva a cabo comúnmente con agua y detergentes, y se realiza con una acción mecánica para obtener mejores resultados. Es crucial llevar a cabo una limpieza minuciosa del material antes de continuar con la desinfección y esterilización debido a que los restos de materia orgánica e inorgánica visibles pueden interferir con la eliminación de microorganismos y comprometer el éxito del proceso de desinfección y esterilización que se realice a continuación.

Si nos referimos a un proceso de limpieza adecuado, podemos identificar cinco fases distintas que deben ser contempladas: mojar, enjabonar, frotar, aclarar y secar

Factores de influencia y tipos de lavado

Antes de empezar a hablar sobre los tipos de lavado, debemos conocer los factores que influyen en su eficacia.

Primero, la temperatura del agua: no queremos que el agua esté demasiado caliente o fría, queremos que esté a una temperatura agradable como si fuera una ducha.  Además, recuerda que muy caliente fijará las proteínas y muy fría haría más dificultoso la eliminación de lípidos.

Segundo, el tiempo de contacto: ¡más es mejor! Queremos que el detergente y las enzimas tengan suficiente tiempo para hacer su trabajo, así que asegúrate de que el instrumental esté en remojo el tiempo suficiente.

Tercero, el tipo de detergente: no todos los detergentes son iguales, algunos tienen enzimas que son súper efectivas para eliminar materia orgánica como restos de sangre y saliva, mientras que otros no son tan potentes.

Ahora, hablemos de los tipos de lavado. Hay tres tipos: manual, mecánico y ultrasonidos.

  • El lavado manual implica la limpieza a mano del instrumental utilizado durante las sesiones. Es esencial utilizar guantes gruesos de goma, delantal plástico y protección facial y ocular para minimizar la exposición a fluidos corporales. Se recomienda utilizar cepillos de mango largo que sean desechables y evitar elementos abrasivos como los estropajos de acero, ya que podrían rayar el instrumental y facilitar su corrosión. Es importante lavar el instrumental fino y afilado por separado, así como el instrumental de diferentes metales para prevenir la deposición de electrolitos de otros metales. Después de lavar el instrumental, es fundamental enjuagar bien con abundante agua y secar con papel desechable en lugar de utilizar trapos o paños que puedan actuar como reservorios de microorganismos.

Cabe destacar que el lavado manual puede presentar riesgos de accidentes fortuitos debido a la manipulación constante de objetos con filo punzante y cortante. Por lo tanto, se debe tener precaución al manipular este tipo de instrumental.

  • Por otro lado, el lavado mecánico en la clínica dental puede llevarse a cabo de dos maneras. La cuba de ultrasonidos convierte la energía eléctrica en ondas sonoras para limpiar el instrumental sin manipulación directa, lo que reduce el riesgo de pinchazo accidental. Según estudios, la limpieza ultrasónica es 16 veces más efectiva que la limpieza manual. La solución detergente utilizada debe ser cambiada al menos una vez al día o antes si está visiblemente sucia. Es importante vaciar, limpiar y secar la cubeta al final del día laboral antes de volverla a utilizar.
  • La lavadora desinfectadora térmica es otro método para limpiar y desinfectar el instrumental de la clínica dental al mismo tiempo. Realiza una desinfección térmica a 95ºC durante 10 minutos y cuenta con un ciclo de secado. Aunque este sistema es el más recomendado, su alto precio limita su implementación en algunos lugares.

En cualquier caso, es crucial mantener una actitud rigurosa, meticulosa y concienzuda en el proceso de limpieza del instrumental en la clínica dental

¿Cuál es la función de las enzimas?

Las enzimas son compuestos orgánicos formados por proteínas que actúan como catalizadores en las reacciones químicas, lo que acelera la velocidad de la reacción.

Estas moléculas disuelven y descomponen la suciedad en lugares de difícil acceso a través de procesos químicos.

Incorporar enzimas en los detergentes tiene muchos beneficios, ya que mejoran la limpieza al descomponer grandes materiales en fragmentos más pequeños, que son más fáciles de eliminar.

Si estás buscando un detergente para limpiar el instrumental de tu clínica dental, debes asegurarte de que contenga al menos las tres enzimas básicas: proteasas, lipasas y amilasas. Las proteasas son útiles para eliminar restos de sangre coagulada o seca, mientras que las lipasas son adecuadas para eliminar grasas y la amilasa ayuda a eliminar los restos de saliva.

Utiliza detergentes enzimáticos

Un producto que utiliza enzimas para combatir microorganismos se conoce como detergente enzimático. Estos detergentes son una combinación de agentes limpiadores y enzimas que contribuyen a una limpieza más eficaz.

La incorporación de enzimas en los detergentes tiene varios beneficios, entre ellos la facilidad de biodegradación de los productos y un bajo riesgo de exposición para las personas encargadas de la limpieza.

Los detergentes enzimáticos se diseñan específicamente para potenciar la eliminación de ciertas sustancias como grasas, proteínas, biofilms, entre otras.

Estas enzimas son efectivas en concentraciones muy bajas y tienen la ventaja de no dañar otros materiales durante su uso, por lo que son compatibles con una gran variedad de superficies y objetos.

Para resumir:

  • Si no es posible lavar el instrumental inmediatamente, se recomienda sumergirlo en agua y un detergente enzimático para evitar que la materia orgánica se adhiera.
  • El instrumental articulado debe procesarse siempre con las piezas abiertas.
  • Se debe utilizar agua a una temperatura adecuada, ni muy fría ni muy caliente.
  • Es importante dosificar correctamente y diluir el detergente enzimático según las indicaciones del fabricante.
  • Se debe evitar el uso de hipoclorito de sodio (lejía) ya que puede corroer el instrumental.

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